Enero, segundo

Enero, Segundo

Como ya es una tradición para mí, en el segundo día del año escucho una canción muy específica. Se trata de «January, Second» del artista Stimming, un alemán radicado en Hamburgo. El trabajo de Stimming es una maravilla para los amantes de la pista de baile. La discografía de Martin Stimming es muy extensa, y cualquiera que desee ser DJ puede comprar todos sus discos y de inmediato pasar a la delantera por sobre cantidades de dejotas mediocres que hay en tantas otras partes, en tantas fiestas, en tantas ciudades que no son Berlin. Sin embargo, la música que me ocupa en el segundo día del año no es bailable, al contrario.

El álbum «Liquorice» (2011, Dynamic Music) pertenece a una liga distinta. Hablemos de los músicos que trabajan para la pista de baile. Éste género cuenta con exponentes que destacan, que asoman por sobre los demás así como las margaritas en el campo, como espigas de cebada en la llanura, como amapolas en el lejano oriente. Dichos artistas en algún momento toman confianza en sí mismos, alcanzan la madurez y deciden explorar una veta acústica, mental, granular. Pierden, por así decirlo, el miedo a caer mal o desagradar a los maximalistas del 4/4.

Éste es un llamado, una inquietud que no puede descartarse. Es así como el compositor, que tras la búsqueda de una parte desconocida de sí mismo las más de las veces descubre una veta, encuentra un filón dorado que enriquece no solo al mundo y a los amantes de la música, sino que al propio oficio, porque esa forma transversal de ver las cosas, ese examinarse a sí mismo desde una metaperspectiva es una herramienta poderosa, yo conozco de esos temas.

El trabajo que me ocupa hoy es una obra llena de intriga, con un uso extensivo pero juicioso de efectos, proponiendo una colección de notas que se disectan, se vuelcan, se rasgan y vienen encima nuestro como oleadas de arena. Una percusión en un punto intermedio, discreta, yendo y viniéndose. Sonidos de instrumentos fracturados, un diálogo entre lo acústico y lo acusmático. Texturas y elementos que flotan como si tuviesen un pacto con el viento. Stimming se dirige directo hacia los terminales neuronales y los instiga a los latigazos de una forma elegante.

El artista ha hecho una selección de tonos y sonidos que a mí me parece magistral, porque tal proceso de selección es en mi opinión la base para una receta exitosa, tanto en lo artístico como en lo culinario. Y no solo eso hace Stimming en este tema (y en el álbum entero), sino que además propone una estructura febril y factura con una ejecución holgada, envidiable. Es que el escuchar «January, Second» se me antoja como los coletazos de un viaje sicodélico, cosa que puede ser totalmente factible en el segundo día después de la fiesta más importante del calendario. Hoy lo escucho con un vaso de agua y otro de espumante, y funciona. Funciona perfecto.

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cdittmann

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Christian Dittmann es diseñador gráfico, músico y escritor nacido en Santiago de Chile y residente en Berlín desde el 2013. Autor de novelas, poemas, ficción y anticipación.

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